Pilar Sabench

Pilar Sabench

Empecé a tomar los batidos Figuactiv sin esperar mucho de ellos, más que nada para probarlos y para poder recomendarlos. No pensé que pudiese perder peso, ya que hasta entonces me había pasado toda la vida probando dietas y siempre había fracasado. Cuando tenía 20 años pesaba 62 kilos pero tenía que comer muy poco para mantenerme en ese peso. A medida que pasaban los años, fui subiendo de peso. Tengo dos hijas pero esto no es excusa.

 El verano anterior a conocer LR, en 2012, había llegado a pesar 72 kilos y me sentía fatal, pero no sabía cómo hacerlo para perder peso. Entonces quise probar los batidos, tan sólo me los tomaba para desayunar y, de vez en cuando, la infusión Figuactiv. También probé las sopas para cenar un par de veces a la semana. A veces tenía que pasar el día fuera y llevarme la comida, entonces me llevaba la ración de sopa en un tupper y me calentaba agua en el lugar donde comía. Mientras tanto, me había mentalizado de lo importante que es llevar una dieta saludable. Gradualmente fui dejando los quesos y embutidos, dejé de comer carne (sólo pescado) y acabé de eliminar casi todos los azúcares refinados de mi dieta (sólo un poco de chocolate negro de vez en cuando). También hago ejercicio pero algo ligero, caminar, subir escaleras, estiramientos, algo de danza.

Poco a poco empecé a perder peso casi sin darme cuenta, ya que no tenía la angustia de otras veces que había intentado hacer dieta y que me hacía aumentar el apetito. En un año llegué a pesar 59 kilos, cosa que no había conseguido en la vida ¡y sin pasar hambre! Yo me encontraba estupendamente, con energía y buena salud. Me hice unos análisis porque mi madre se preocupó mucho con mi bajada de peso y no se creía que lo conseguía con la dieta. Los análisis salieron perfectamente bien. Al final me he estabilizado en 61 kilos, ya que me permito algún pastelito o golosina de vez en cuando. Y si algún día hay una comilona, después unas raciones de batido o sopa para compensar. ¡Figuactiv me ha cambiado la vida!